Se
me ha hecho tarde y solo me alumbran las luciérnagas,
ciego de setas en la
ciénaga de nunca jamás,
he cerrado cuatro bares y tus piernas,
dos heridas que
me importaban una mierda
hasta que volviste a mi memoria.
Me moría por perfume
a gloria y no esta peste a fracaso,
el vértigo es para los que miran desde
abajo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario